Es curioso como se puede seguir en twitter, casi al segundo, qué está sucediendo con lujoyglamour.net: quien lo está leyendo, quien lo lee, quién lo ha comprado, quién lo acaba de recibir, quién está impaciente por recibirlo. Imagino que pasará lo mismo con muchos otros libros (y sus autores), pero lo cierto es que la experiencia es curiosa.
(Recibidos|leídos|comprados) libros en twitter
10 razones por las que comprar lujoyglamour.net en vez de “La reina en el palacio de las corrientes de aire”
Con gran fanfarria (y ventas), ha salido La reina en el palacio de las corrientes de aire (del sueco Luftslottet som sprängdes, o séase, luft, reina, lottet, la y en, som, en el, y sprängdes, que no cabe ninguna duda que significa palacio de las corrientes de aire), vendiendo en los primeros treinta segundos aproximadamente lo que vuestra humilde lujoyglamour.net venderá en toda su existencia. Pero eso no quiere decir que no haya 10 razones para comprar el producto nacional en vez de esos libros de importación. A saber
- Con sus 825 páginas, leerla consume aproximadamente 5 veces más horas que leer lujoyglamour.net, lo que significa una pérdida de productividad que el país no se puede permitir en estos tiempos de crisis
- Al ser lujoyglamour.net mucho más delgada, su utilidad a la hora de calzar mesas cojas es muy superior
- Puedes comprar lujoyglamour.net cómodamente por internet, sin tener que esperar incómodas colas en la caja de una librería o gran superficie
- Con ello, también evitarás escuchar (o leer directamente) el final de la primera y segunda parte del resto de la cola, que irá a comprar seguramente el mismo libro
- También evitarás la tentación de comprar algo de Dan Brown ante la perspectiva de un laaaargo verano
- En lujoyglamour.net no salen suecos
- Los hackers de lujoyglamour.net son más simpaticotes que Lisbeth Salander, y no tienen ese punto sicópata
- Las dos personas de mi familia (incluyendo yo) que hay leído las otras dos partes de la trilogía se han reído más con lujoyglamour.net
- El verde de la portada de lujoyglamour.net combina mucho mejor que el rojo de Milenium con el negro, donde va. Y tiene mucho más lujo y glamour
- La colección completa de premios Bubok, que incluye también los últimos días de Clark K, es mucho más barata y manejable que Milenium
San Onofre, ora pro nobis
No sé de dónde me saqué lo de Onofre, un personaje de lujoyglamour.net, pero debió de quedárseme bien pegado porque lo he usado tanto en esta novela como en Er Niño Laí, la historia del robot que quería ser torero. Y como un familiar ha descubierto que hoy es San Onofre, aquí va el port conmemorativo junto con la foto que saqué en El Prado:

La foto se ve fatal, pero se aprecia claramente el lujo y glamour con el que éste hombre, ermitaño de vocación, va vestido. Lo que parece paja de habas es, en realidad, ¡su propio pelo! Diga usté que sí, que tal como están unas bermudas en los chinos mejor usar un tejido del que uno se fíe
Reseña de Arkangel
Arkangel es una figura legendaria del bloguerío granadino. Fue uno de los primeros en recibirlo, se le ocurrió leerlo en un centro de estética mientras esperaba, y volvió a postear al terminarlo esta reseña:
Tengo que coincidir en lo que ya he leido por ahí acerca del final: demasiado rápido… Cuando ya te has identificado con Onofre (o al menos te cae simpático), y empiezas a pensar que en el fondo Niki tampoco es tan friki (o al menos le encuentras su utilidad a que lo sea), justo cuando ves que van a pasar las cosas, pues termina.
Si escribo una secuela, ¿os quedaréis todos más contentos? Prometo sacar a Niki, a Marija, hasta a nuestro amigo John Smith.
Reseña de Fernando Polo
Fernando Polo introduce en su blog y termina en su Tumblr la faena de reseñar lujoyglamour.net. Y dice
Se trata de una divertida historia de un bueno para nada, geek para más señas, que tiene un don: escribe y tiene gracia. Con esas premisas, le contratan para escribir un blog y se recorre Europa mezclado posts, chats, listas de todo tipo y muertes misteriosas.
Y ahí está el intríngulis, en desentrañar ese misterio. Gracias a Fernando, al que también podéis seguir en Twitter, como yo.