El año pasado por estas fechas me encontraba escribiendo lujoyglamour.net en el mismo sitio que me hallo ahora, Islantilla, una urbanización compartida entre Lepe e Isla Cristina y que toma su nombre de esta última y del poblado de pescadores perteneciente a Lepe, La Antilla. De hecho, estoy casi en el mismo bloque y planta, aunque en un piso diferente.
Y no es que esté escribiendo una novela, pero sí intento recopilar muchos de mis relatos en un solo volumen, para tenerlos junticos y que no pasen frío por ahí solitos. Lo que ocurre es que no lo estoy haciendo con la misma disciplina que el año pasado, lo que me ha llevado a pensar que uno de los factores más importantes a la hora de componer una novela es escoger el sitio adecuado, y tener la voluntad suficiente como para avanzar un número de palabras fijo cada día. Escribir es divertido, pero si lo quieres hacer en serio es un trabajo como otro cualquiera: hay que levantarse temprano y hay que echarle horas. Lo que no estoy haciendo este año, por cierto, y me está privando del placer de pasear por la playa casi vacía, con los barcos de pesca en el horizonte, los madrugadores paseando al perro y haciendo yoga, y los trasnochadores desesperados buscando un cigarro (algo notoriamente difícil aquí, al parecer).
De hecho, ni siquiera estoy leyendo tanto como el año pasado. Eso sí, duermo mucho más.
10/8/2009
Vuelta al lugar de los hechos
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