Mónica Hidalgo ha abierto recientemente su blog, y lo está llenando de reseñas, entre ellas la de esta novela:
Novela escrita con una estructura que hace de las entradas a blogs, los chats y las jaboneras sean el esqueleto que soporta la narración total. Están garantizadas esas carcajadas que no se pueden reprimir dentro del vagón del metro y una lectura más que amena. Solo tiene una pega, se acaba muy pronto y te quedas de ganas de más.
Pues más habrá, y pronto, pero con otros protagonistas, claro. Skiken fue una de las primeras lectoras de la novela, y recupera esta reseña de un post en Facebook, oculto al común de los mortales.