12/10/2009
El año pasado fueron Los últimos días de Clark K. y lujoyglamour.net los que ganaron el premio Bubok, pero este año entre los ganadores puede estar tu libro; lo que necesita un cierto porcentaje de fortuna, pero quizás también te vengan bien algunso consejos de alguien que ya ha pasado por ello.
- El año pasado los dos ganadores (y muchos finalistas) se caracterizaron por la originalidad. Por supuesto que cualquier obra literaria (ojo, no tiene por qué ser una novela, LUDCK es una obra de teatro) es original de quien la ha escrito, pero a partir de ahí hay que evitar los clichés y los temas raídos. Investigador encuentra un libro, o documento, o botijo, que va a dar un vuelco a la civilización tal como la conocemos, nave espacial llega a un planeta perdido ¡habitado por extraterrestres!, soy un joven punk-rapper-pijo-gótico, tengo una banda de punk-rap-pijo-gótico, y quiero ligarme a una choni, y temas similares, seguro que no cuelan. Que fueron 200, y este año pueden ser 400, hay que apostar por lo original, tanto en la forma como en el fondo
- Conviene que estés metido en las redes sociales. Imagino que no es casualidad que tanto Alberto como yo tuviéramos todos los avíos 2.0: Twitter, blogs, Facebook, hasta MySpace. Antes del premio te ayudarán a conocer el mundillo; después del premio, te ayudarán a promocionar el libro
- Cuida mucho la presentación del manuscrito, no lo entregues tal cual salga el primer borrador; pásaselo a dos o tres amigos, y a alguno que no lo sea, para que te lo revise bien revisado y te elimine errores a todos los niveles: inconsistencias en el texto, y faltas ortográficas y gramaticales de diverso tipo. En el momento que un miembro del jurado arrugue al rostro al encontrarse un gazapo, ya has perdido
- Trata de enganchar desde el primer párrafo. Posiblemente en algún círculo del infierno de Dante reservado a miembros de jurado literario tengan que leerse todas las novelas que se envían al concurso, pero en la realidad los miembros del jurado posiblemente se lean completos los 20 finalistas (que ya son muchas horas de sus ocupadas vidas) y listo. El resto lo toman, leen una página, no tienen claro por dónde va a seguir, o no les engancha, y fuera, a por el siguiente.
- No sé si en todos los concursos literarios ayudará, pero en éste sí parece que es conveniente que el concepto de la novela sea simple y fácil de explicar: Clark K. y Superman no son la misma persona o blogger y amigos tratan de averiguar quién mata a las grandes modelos
Siempre podrá inspirarte leer lujoyglamour.net, Los últimos días de Clark K. y alguno de los finalistas, Proyecto 194 o Tiempo que perder, de Javier Malonda (otro clásico de la blogosfera). Aunque sea para decir “yo lo puedo hacer mejor”. Que seguro que puedes, pero ya es tarde: ahora tienes que hacerlo mejor que los varios centenares que se van a presentar este año. En lo que te deseamos mucha suerte, por cierto.
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18/8/2009
Si se mira cuidadosamente en el archivo de historias de mi blog Atalaya, verás que hay muy pocos libros en agosto de 2008, cuando escribí l&g.net. El primero, Una novela en un año, te da cierta idea de por dónde iban mis intenciones; y el anterior, You shall know our velocity, es muy probable que haya influído en el carácter peripatético y en la forma un poco libre del mismo.
Pero no hay más novelas; no leí ninguna novela mientras estaba escribiéndolo, precisamente para que no me influyera ni el estilo ni las ideas de las mismas. Puede parecer una chorrada, pero mientras uno escribe tiene que mantener cierta higiene mental; no sólo eso, sino que si la novela engancha demasiado o es excesivamente interesante, acabas dándole más vueltas a la trama de la novela que estás leyendo que a tu propia historia.
Si me ayudó, sin embargo, y no aparece ahí, el llevarme media docena (o más, no recuerdo) de Asimov’s, revista pulp con relatos y novelas cortas. Aparte de estar en inglés, lo que las mete en un compartimento literario-mental aparte, en general son historias con una imaginación muy viva, que si no te da ideas, al menos te coloca en un estado en el que tus propias ideas surgen. Además, son totalmente fungibles y por tanto ideales para llevarlas a sitios donde estén expuestas al agua salada o clorada, la arena, y el amontonamiento en bolsos y mochilas junto con conchas y botes de bronceador.
No sé si la receta le servirá a alguien, pero a mi me sirvió.
Tags: howtos, imaginotransfer devices, trucos
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10/8/2009
El año pasado por estas fechas me encontraba escribiendo lujoyglamour.net en el mismo sitio que me hallo ahora, Islantilla, una urbanización compartida entre Lepe e Isla Cristina y que toma su nombre de esta última y del poblado de pescadores perteneciente a Lepe, La Antilla. De hecho, estoy casi en el mismo bloque y planta, aunque en un piso diferente.
Y no es que esté escribiendo una novela, pero sí intento recopilar muchos de mis relatos en un solo volumen, para tenerlos junticos y que no pasen frío por ahí solitos. Lo que ocurre es que no lo estoy haciendo con la misma disciplina que el año pasado, lo que me ha llevado a pensar que uno de los factores más importantes a la hora de componer una novela es escoger el sitio adecuado, y tener la voluntad suficiente como para avanzar un número de palabras fijo cada día. Escribir es divertido, pero si lo quieres hacer en serio es un trabajo como otro cualquiera: hay que levantarse temprano y hay que echarle horas. Lo que no estoy haciendo este año, por cierto, y me está privando del placer de pasear por la playa casi vacía, con los barcos de pesca en el horizonte, los madrugadores paseando al perro y haciendo yoga, y los trasnochadores desesperados buscando un cigarro (algo notoriamente difícil aquí, al parecer).
De hecho, ni siquiera estoy leyendo tanto como el año pasado. Eso sí, duermo mucho más.
Tags: condiciones óptimas, descanso, huelva, reflexiones de agüelete, veraneo
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17/7/2009
Una tormenta tropical consecuencia del calentamiento global se abatía sobre Viena, con truenos, rayos, centellas, gran aparato eléctrico y profusión de sombras tenebrosas proyectadas sobre sitios insospechados. Onofre avanzaba, envuelto en una capa de basto fieltro, hacia la estación del tren, donde le esperaba una de las mayores de las sorpesas de su vida. Ya oía, ya escuchaba, al tren eléctrico soltar su silbido a través de la chimenea, sonido que auguraba lo que iba a ocurrir, lo que sin duda tenía que pasar. La lluvia en la intemperie disolvía las miasmas de la estación, miasmas con lujo y glamour, pero miasmas al fin y al cabo, miasmas que penetraban por todos los orificios, incluso el conector USB de su ordenador, conector que tendría que desmiasmar sin esperar mucho más… desmiasmamiento que tendría que esperar, porque en ese momento…
Se escuchó un tremendo trueno que se hizo luz y proyectó la gorra del jefe de estación sobre su bandera roja, y el tren paró…
Y en ese momento, Niki bajó del tren, y la luz lo iluminó de tal manera, Onofre percibió la sobra de los hoyuelos de su frente, los lóbulos de sus orejas, ¡las arrugas del codo!
No le cupo la menor duda. Con esos rasgos, tenía que ser familia suya. Cercana, además.
Onofre se le abrazó, llorando y gritando
-¡Cuñadooooo!
Tags: podría haver sido, spoofs, what if, y todo eso.
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5/7/2009
Onofre se sirvió una taza de café antes de entrar a la sala de reuniones de la Sûreté, situada en la Conciergerie, en pleno centro de Paris, donde el suelo que pisaban tus zapatos costaba más de lo que de lo que podrías ganar en una década. Previamente, había cogido el metro hasta la estación Metropolitain, había subido 45 escaleras sin mostrar síntomas de cansancio, y había andado 225 pasos, dejando a la derecha la Sainte Chapelle, bonito y meritorio monumento gótico que no tenía ninguna intención de visitar. Desde su bolsillo, el tamagotchi gemía usando una serie de bips, que a veces eran contestados por su teléfono móvil, en el otro bolsillo.
Ambos estaban callados cuando se sentó a la mesa, donde le esperaban Pierre Ducide, comisario de la Sûreté encargado del caso de Kyra Sorrentino, Pierre Moline, un sargento de los CRS allí presente por si había que repartir leña a alguien n’importe quoi, Pierre Stitute, el conserje del edificio, que a lo largo de los años se había labrado una reputación de ser el más rápido en abrir y cerrar puertas y el más veloz en escaquearse cuando había que hacer alguna labor que excediera en lo más mínimo su descripción laboral, Pierre Positeur, que aparentemente era jefe de algo pero realmente era un espía soviético que a la caída de la unión ídem se había quedado en el paro y vagaba por allí viviendo de las dietas que conseguía cuando le encargaban algún recado en la Banlieue, y no podemos olvidarnos de Chantal Paraquel, instructora del caso, que a sus 22 años estaba en la flor de la vida y miraba con ojitos a Onofre, lo que en realidad era una estrategia para zumbarse a Pierre, o a Pierres; Chantal Commenoussommes, de l’Armée de Terre, preocupada porque había dejado el tanque aparcado en doble fila y además enfrente de Nôtre Dame y seguro que le caía un paquete aparte de la multa. Niki apareció en una pantalla en la pared, con gafas negras, pelo negro, gabardina negra, camiseta negra y un diente postizo negro. Pendientes negros, un piercing negro en la ceja (con pelos negros) y comiéndose algo negro que todos esperaban que fuera regaliz.
Pierre les sirvió de nuevo café, y les dijo “Estamos aquí para tratar del asesinano de Kyra Sorrentino”. Onofre intervino “Funnygirl555, que ha hackeado mi tamagotchi a través del móvil o al revés y usa ambos para transmitir información, ha encontrado nuevos datos sobre la muerte. Escuchémosla”. El tamagotchi pitó, diciendo “Me he hecho cacotas”. El móvil también. Pierre transcribió el código morse usado, y lo leyó con admiración no exenta de cierta atracción sexual por el tamagotchi. Dijo “Lo que estoy leyendo es tremendamente grave”.
Toda la sala se sirvió café, y estuvieron discutiendo durante dos horas la estrategia a seguir. La reunión terminó y se fueron a un café a tomar café. El tamagotchi no paraba de decir “Tengo hambre”.
Tags: fanfic, los tengo contados, spoofs, ya llevo la mitad y llevan 450 cafés
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