Onofre se sirvió una taza de café antes de entrar a la sala de reuniones de la Sûreté, situada en la Conciergerie, en pleno centro de Paris, donde el suelo que pisaban tus zapatos costaba más de lo que de lo que podrías ganar en una década. Previamente, había cogido el metro hasta la estación Metropolitain, había subido 45 escaleras sin mostrar síntomas de cansancio, y había andado 225 pasos, dejando a la derecha la Sainte Chapelle, bonito y meritorio monumento gótico que no tenía ninguna intención de visitar. Desde su bolsillo, el tamagotchi gemía usando una serie de bips, que a veces eran contestados por su teléfono móvil, en el otro bolsillo.
Ambos estaban callados cuando se sentó a la mesa, donde le esperaban Pierre Ducide, comisario de la Sûreté encargado del caso de Kyra Sorrentino, Pierre Moline, un sargento de los CRS allí presente por si había que repartir leña a alguien n’importe quoi, Pierre Stitute, el conserje del edificio, que a lo largo de los años se había labrado una reputación de ser el más rápido en abrir y cerrar puertas y el más veloz en escaquearse cuando había que hacer alguna labor que excediera en lo más mínimo su descripción laboral, Pierre Positeur, que aparentemente era jefe de algo pero realmente era un espía soviético que a la caída de la unión ídem se había quedado en el paro y vagaba por allí viviendo de las dietas que conseguía cuando le encargaban algún recado en la Banlieue, y no podemos olvidarnos de Chantal Paraquel, instructora del caso, que a sus 22 años estaba en la flor de la vida y miraba con ojitos a Onofre, lo que en realidad era una estrategia para zumbarse a Pierre, o a Pierres; Chantal Commenoussommes, de l’Armée de Terre, preocupada porque había dejado el tanque aparcado en doble fila y además enfrente de Nôtre Dame y seguro que le caía un paquete aparte de la multa. Niki apareció en una pantalla en la pared, con gafas negras, pelo negro, gabardina negra, camiseta negra y un diente postizo negro. Pendientes negros, un piercing negro en la ceja (con pelos negros) y comiéndose algo negro que todos esperaban que fuera regaliz.
Pierre les sirvió de nuevo café, y les dijo “Estamos aquí para tratar del asesinano de Kyra Sorrentino”. Onofre intervino “Funnygirl555, que ha hackeado mi tamagotchi a través del móvil o al revés y usa ambos para transmitir información, ha encontrado nuevos datos sobre la muerte. Escuchémosla”. El tamagotchi pitó, diciendo “Me he hecho cacotas”. El móvil también. Pierre transcribió el código morse usado, y lo leyó con admiración no exenta de cierta atracción sexual por el tamagotchi. Dijo “Lo que estoy leyendo es tremendamente grave”.
Toda la sala se sirvió café, y estuvieron discutiendo durante dos horas la estrategia a seguir. La reunión terminó y se fueron a un café a tomar café. El tamagotchi no paraba de decir “Tengo hambre”.
Los hombres que no amaban el lujo y el glamour, por Lars Stigsson
San Onofre, ora pro nobis
No sé de dónde me saqué lo de Onofre, un personaje de lujoyglamour.net, pero debió de quedárseme bien pegado porque lo he usado tanto en esta novela como en Er Niño Laí, la historia del robot que quería ser torero. Y como un familiar ha descubierto que hoy es San Onofre, aquí va el port conmemorativo junto con la foto que saqué en El Prado:

La foto se ve fatal, pero se aprecia claramente el lujo y glamour con el que éste hombre, ermitaño de vocación, va vestido. Lo que parece paja de habas es, en realidad, ¡su propio pelo! Diga usté que sí, que tal como están unas bermudas en los chinos mejor usar un tejido del que uno se fíe
Escenas eliminadas de lujoyglamour.net : Onofre está escribiendo
Niki: Oye, se me acaba de ocurrir una cosa
Fre0n: (Fre0n está escribiendo)
Niki: Podemos poner una alerta en Google para que cuando alguna supermodelo desparezca,
Niki: podamos seguir la propagación viral de la información
Fre0n: (Fre0n está escribiendo)
Niki: y luego hacer un gráfico
Niki: incluimos también Twitter
Niki: Y eso nuevo que ha sacado Google, como se llama?
Fre0n: (Fre0n está escribiendo)
Niki: y luego con el gráfico...
Niki: qué hacemos con el gráfico?
Fre0n: (Fre0n está escribiendo)
Niki: podemos renderizarlo en tres dimensiones...
Niki: quedará chulo, eh??
Fre0n: (Fre0n está escribiendo)
Niki: verdad?
Fre0n: buenos días dime lo que se te acaba de ocurrir alerta de qué se llama wave con el gráfico podemos hacer miles de cosas no sé si quedará chulo pero estoy seguro de que no nos servirá para nada sí, seguro que no nos va a servir para nada
Niki: no encontrabas el Enter
Fre0n: es que se ha quedado atascado por un pegote de chocolate...
lujoyglamour.net a la venta
Y como ya se puede comprar en la web de Bubok, ahí va ese resumen:
A Onofre le han encargado escribir sobre el lujo y el oropel, pero sólo le dan presupuesto para dormir en la pensión la guita y viajar en aerolíneas de bajo coste. Aún así, se acerca a la opulencia, pero lo que encuentra es tristeza.
Y también muerte. En todo el mundo, modelos y personas de singular belleza mueren, sin que nadie, salvo Onofre, se pregunte por qué y quién lo está haciendo. Junto con Marija, una fotógrafa croata y antigua modelo de codos, Niki el friki, su amigo trabajador del silicio para una administración local, y una carroza del día del orgullo gay, tratará de averiguar qué conspiración global ha montado el sarao, y además organiza guerras para entretenimiento de los cresos y cresas que en el mundo hay. Todo ello, tratando de volver a ganar a su novia, aunque no está claro para quién, y sin perder su empleo.
Lujoyglamour.net es un tecnosainete con sexo a raudales, drogas duras tales como el chocolate, y mucha tecnología. De bajo coste, pero tecnología.
Entrega del premio y presentación del libro: 6 de mayo
El día 6 de mayo tendrá lugar la entrega de los premios Bubok, el finalista, “Los últimos días de Clark K.”, de Alberto Ramos, y de lujoyglamour.net en la Cancha CAN, C/ Juan Bravo, 3, de Madrid.
El acto tendrá lugar a las 11 de la mañana, y la asistencia es libre, pero por invitación; si estáis interesados en asistir por favor enviadme un correo personal