Hoy han hablado en la tele de este prototipo de hotel en las nubes, que usa energía solar para moverse, contiene media docena de habitaciones y tardaría treinta horas en ir de Londres y Nueva York. Vale, no es rápido, pero es tal conjunción astral de conceptos con lujo y glamour que no puedo evitar mencionarlo. Además, me recuerda tanto a aquello
9/2/2010