No sé de dónde me saqué lo de Onofre, un personaje de lujoyglamour.net, pero debió de quedárseme bien pegado porque lo he usado tanto en esta novela como en Er Niño Laí, la historia del robot que quería ser torero. Y como un familiar ha descubierto que hoy es San Onofre, aquí va el port conmemorativo junto con la foto que saqué en El Prado:

La foto se ve fatal, pero se aprecia claramente el lujo y glamour con el que éste hombre, ermitaño de vocación, va vestido. Lo que parece paja de habas es, en realidad, ¡su propio pelo! Diga usté que sí, que tal como están unas bermudas en los chinos mejor usar un tejido del que uno se fíe
12/6/2009